Seleccionar página

 

 

‘Pide y se te dará’, que decía la Biblia, no yo. 😀

Una de las lecciones más importantes que aprendí viajando es que el mundo está repleto de gente dispuesta a solventarte la vida, a que estés más agustito, a agradarte. En definitiva: Dispuesta a dar.

Viajando por Malasia llegó un punto que me cansé bañarme en aguas turquesas y recorrer selvas. Como lo oyes. No me di ningún golpe en la cabeza, simplemente me apetecía poner la mente a funcionar, y mis objetivos eran dos: buscar nuevas maneras de ahorrar viajando y hacer algo útil para la gente local.

En vez de utilizar lo que ya conocía -Couchsurfing, Workaway, etc.- ésta vez quería darle una vuelta de tuerca y reinventarme algo por mi cuenta. Ésto fue lo que hice:

 

RE-INVENCIÓN DE VOLUNTARIADOS POR LIBRE

Me propuse enviar un email a todos aquellos sitios en los que era muy probable que gastase mi dinero en mis próximos destinos de viaje, y les hice una proposición: Les ofrecía trabajar –mi preciado tiempo- a cambio de no pagar  por alguno de sus servicios. Un trueque de toda la vida.

Escribí a hostales, a hoteles, a escuelas de buceo, a agencias turísticas, a empresas de actividades de aventura,… A todo lo que se pasaba por delante de mis ojos.

En ningún momento pensé “este hotel es demasiado caro” o “estos tíos parecen demasiado serios, seguramente no quieran un intercambio”. Simplemente enviaba un correo a cada dirección de email que veía, sin pensar.

Algo así, aunque más elaborado (no mucho):

Me llamo Pablo, soy un viajero que apuesta por el intercambio como una nueva manera de estrechar lazos y ofrecer servicios con un carácter más humano y eficiente. Os ofrezco lo siguiente para mejorar vuestro negocio:

  • Escribir una entrada en mi blog acerca de lo que hacéis para que ganéis en visibilidad.
  • Servicios inglés, francés y español. Traducir textos que utilicéis de cara al público para que vuestros clientes extranjeros estén menos perdidos.
  • Consultoría personalizada de cara a viajeros occidentales. Os ayudo a identificar lo que los viajeros occidentales quieren, cómo lo quieren y cómo podéis implementarlo para que vuestro negocio les parezca más atractivo. 

  Como le pasa mucha gente, y yo no soy la excepción, me atasque en la clásica pregunta:

¿En qué soy yo bueno? ¿Qué puedo ofrecer?

No quería perder mucho tiempo, así que elegí tres cosas que sabía hacer y que se podían traducir en algo valioso, útil, que resolviera problemas. Lo enfoqué en dejar claro cuáles eran los beneficios para ellos, y no tanto en lo que me aportaba a mí.

Ni soy el mejor consultor ni el mejor bloguero, por si había dudas. Si tú tampoco eres el o la mejor en lo que sabes hacer (todavía), sigue leyendo. 😉

¿Qué paso entonces? ¿Sonó la flauta? ¡Sonó!

Escribí a 10 sitios, de los cuales me respondieron cuatro. Dos hoteles, una escuela de buceo y una empresa de multiaventura.

¿Qué necesitaban?

  • Los hoteles, ayuda con posicionamiento web y formularios online de reserva. Les dije que no sabía mucho y me ofrecieron alojamiento gratis a cambio de que intentara hacerlo. No está mal, ¿no?
  • La escuela de buceo estaba dispuesta a un intercambio si escribía en mi blog sobre ellos, pero querían saber mi tráfico de visitas. Les dije lo que había: 300. Me contuve las ganas de montarles una parrafada diciendo que era un blog muy joven, que en un futuro…Me preguntaron que cuál era la temática. Es decir, que el único preocupado por el número de visitas era yo.
  • La empresa de multiaventura me contestó que como estaban en temporada baja no necesitaban a nadie, pero caray, eso significaba que en temporada alta sí. Y desde luego en su web no se oferta. ¡Hay que pedirlo!

Aquí uno de los emails que me crucé con la empresa de buceo:

buceo

Te voy a confesar algo. Aunque el plan era ahorrar y crear algo útil, realmente armé todo esto porque me parecía divertido. Como un juego de trueque avanzado, un reto;  y además alimentaba mi curiosidad de saber cuáles eran las necesidades al otro lado del planeta. Al final no acudí a ninguna de las ofertas que se me aparecieron por tema de calendario, pero esto fue lo que aprendí:

  • Me estaba infravalorando. ¿Tenía valor lo que podía aportar? Resultó ser que sí.
  • Saqué información de las necesidades de los negocios locales que me interesaban, con lo cual para una segunda vez podía mejorar mi propuesta.

Resumen del texto: Permítete pedir.

Pedir está lleno de complejos. No hay nada de malo pedir, de hecho hay mucha gente que está deseando que lo hagas. Y recuerda que incluso es posible que te vaya bien y triunfes como la Coca Cola, muy posible de hecho. 😉

¿Cuál es tu opinión sobre el tema? ¿Alguna manera nueva y rompedora de intercambiar buena materia gris por vete a saber qué? 🙂 ¡Respondo todos los comentarios!

Pablo Bienz

Pablo Bienz

Tengo la convicción de que el mundo se mueve hacia una escala de valores cada vez más humana.

Escribo con el propósito de conectar a todas aquellas personas que quieren dejar de imaginar para pasar a ser partes activas de un cambio real.
Pablo Bienz
Share This

¡ÚNETE A LA COMUNIDAD!

 

¿Quieres que te avise de lo que voy publicando además de recibir contenido exclusivo?

-

Ni Spam ni nada que se le parezca. A mi tampoco me gusta.

¡Enhorabuena! Ya estás suscrito/a :)